Día del Periodista
BRAULIO ETCHEVERRY, PERSONAJE
SINGULAR DEL
PERIODISMO ZONAL
En 1925 fundó
“La Palabra” de Berazategui
(7/06/2026 – Aclaramos que este verdadero hallazgo para la prensa zonal, ha sido extractado de un colorido artículo escrito por la periodista y escritora Ana María de Mena* a quién se agradece la gentileza de su consentimiento) – El 7 de junio de 1925, Braulio Etcheverry fundó el semanario La Palabra (en Berazategui) acompañado por Manuel Fernández y Miguel Colchón quienes habían colaborado en una publicación anterior de esa zona. Sus amigos Remo Hector Diani le daba una mano y Santos García conseguía los pocos avisos comerciales que pagaban los gastos.
Etcheverry era un hombre ilustrado; eligió el aniversario de la fundación de “La Gazeta de Buenos Ayres” para iniciar su publicación, cuando todavía no se conmemoraba en el país el Día del Periodista (que
se estableció recién en 1938).
El 28 de abril de 1939, en el Club Social, por iniciativa de un grupo de cronistas y
propietarios de medios de difusión, se creó la Asociación
Gente de Prensa, de Quilmes. Tenía el propósito de “defender los postulados básicos de la ética
profesional, como así los intereses vinculados a la prensa en el Partido con
prescindencia de banderías políticas, ideológicas y religiosas... dentro de la
más amplia práctica del respeto y de amistad sincera y fraterna...”.
Braulio Etcheverry fue
secretario de la Junta Provisoria que integraban
Martín Ibarra Figueredo y Oscar Sanz del diario La
Prensa; Francisco Urrestarazu de los diarios
El Mundo y El Plata; José Antonio Blanco del diario El Sol; Raimundo Cavagnolo de El Ariete; Mariano Castellanos de El
Demócrata; y Federico Sívori de La Estancia y La Chacra.
Es oportuno señalar que Etcheverry tuvo un
rol activo al lado de representantes de medios de difusión nacionales, en una
agrupación histórica del periodismo quilmeño.
En
1934, Braulio Etcheverry, presidió el comité del Partido Demócrata Nacional y
por la misma agrupación política ocupó una banca en el
Concejo Deliberante de Quilmes. Tenía treinta y cinco años y
fue uno de los ediles más jóvenes.
Posteriormente fue elegido consejero Escolar de Quilmes por ese mismo partido
político y presidió la Comisión de Ayuda y Fomento Escolar del Ministerio
de Educación de la Provincia de Buenos Aires.
En las columnas de su periódico protestaba
por las calles en mal estado, señalaba la necesidad de preservar el ambiente
que contaminaban las aguas servidas, reclamaba que se abrieran más escuelas y
pedía a las autoridades que implementaran medidas de seguridad para los
barrios. Los bailes y los temas sociales también se registraban en “La Palabra”.
A Etcheverry le gustaban los deportes y
divulgaba los campeonatos que organizaba la Liga
Quilmeña. El semanario que dirigía tenía equipo de fútbol
propio desde el año siguiente a su fundación y participaba en los torneos. También
advirtió que las prestaciones sanitarias en la zona estaban olvidadas y los
pobladores debían recurrir al Hospital “Isidoro G. Iriarte” de Quilmes. Con esa
convicción, en 1927, junto a otros vecinos participó en
la Comisión que se propuso la fundación de un centro de salud. Las páginas de “La Palabra” difundieron la idea hasta
que el 28 de abril de 1931 nació la Sociedad de Beneficencia y Asistencia
Pública “Julia Copello de Tiscornia”, que desde entonces brinda servicios.
Al año siguiente promovió que se diera nombre
y numeración a las calles berazateguenses (en aquel tiempo quilmeñas). Apoyó que la arteria principal, la N° 14,
fuera bautizada con el nombre de Guillermo E. Hudson,
en homenaje al escritor nacido en el Antiguo “Pago de la
Magdalena”, del que formaban parte Berazategui, Quilmes y Florencio
Varela. La denominación fue
asignada apenas tres años después de la visita del premio Nobel de Literatura
Rabindranath Tagore, quien había expresado a la prensa su felicidad por conocer
la tierra donde había nacido Hudson. En “La Palabra” divulgaron
la existencia del autor de “Allá lejos y hace tiempo”, que hasta entonces era
un autor desconocido en nuestro país.
En la peluquería de Santos Jambrina situada
frente a la estación ferroviaria lo afeitaban a diario y le hacían
masajes capilares con la pomada que la Dra. Julieta
Lanteri había ideado para hacer crecer el cabello, promocionada
en avisos publicados en "La Palabra" y en "La Nación" de Buenos Aires.
Apasionado por la aventura, fue entusiasta de
la aviación civil y en 1933 voló en un aparato del entonces Aero Club de Quilmes.
Durante la colocación de la piedra
fundacional de la parroquia Sagrada Familia, el 8 de diciembre de 1935, desde una avioneta volando a baja altura, Etcheverry arrojó un ramo
de flores en adhesión a la ceremonia. En otras dos
oportunidades, desde el aire lanzó la pelota sobre el campo de futbol del club
Sportivo para empezar el juego.
Esa espectacularidad entre audaz y ocurrente
para acompañar situaciones que reunían a muchos vecinos, lo convirtieron
en el personaje apreciado que fue.
·
Hacia 1940 “La Palabra” quedó manos de Máximo
Salaberry, propietario del taller gráfico donde se imprimía. Durante un tiempo
siguió apareciendo su nombre en la publicación, en carácter honorario, como
gesto de cortesía a quien lo había fundado. Desde distintas entidades recibió reconocimientos y le ofrecieron agasajos que destacaron los
medios de entonces.
Por su labor, la calle de Berazategui donde
vivió y estuvo la redacción lleva su nombre y también lo tiene otra de la
localidad de Juan María Gutiérrez, donde varias arterias homenajean a
periodistas la zona.
Acaso porque se desconoce su trayectoria,
quedó soslayado por la historia de la prensa lugareña, pese a que nació, vivió
y fundó un medio periodístico en el Partido de Quilmes.
“La Palabra” que hoy dirige Miguel José Gaita, el año pasado celebró su centenario.
Braulio Etcheverry había nacido el 28 de febrero de 1899 en el tambo que sus
padres tenían en Berazategui, cuando
era una zona semi rural de Quilmes y falleció el 23 de junio de 1944. Sus restos descansan en el cementerio de
Ezpeleta.
(*) Ana María de
Mena es Miembro Honorario
de la Junta de Estudios Históricos de Quilmes, autora de libros biográficos de
Esteban Serventi, Gerónimo Narizzano, Julieta Lanteri, César Bustillo, ocho
volúmenes más y varios cuadernillos de historia. anamariademena@gmail.com
Post a Comment