A NUESTRAS COSAS...

 Castas sí, castas no; pero que las hay, las hay


(22/09/2026- por Norberto Giallombardo) - Mientras vivimos tensos días de duro contenido, con crecimientos de argentinos que, trabajando, tanto en blanco como en negro no llegan a fin de mes, con creciente desocupación, negocios minoristas que cierran porque merman los compradores. Un presente que obliga a reducir los gastos hasta límites impensados.   

Mientras todo lo dicho y más aún sigue ocurriendo, lo seguimos viendo y viviendo; desde las altas esferas del gobierno nos muestran cifras extrañas; “baja la inflación, no se dispara el riesgo país, no se dispara el dólar, vendrán grandes inversiones…”. 

Y como para muestra basta un botón, lo tenemos en las recientes condenas que,  otro remanente de cierta "casta judicial” aplicó a los hermanos Sergio y Pablo Schoklender y al ex Secretario de Obras Públicas, José López; Recibieron penas menores de tres años, por las que no irán a prisión,

 El Tribunal Oral Federal 5, después de 15 años de trámites judiciales, los encontró culpables del desvío de fondos públicos del programa de construcción de viviendas “Sueños Compartidos” de las Madres de Plaza de Mayo. También absolvió, en esa causa, al exministro de Planificación Federal Julio De Vido y ordenó el decomiso de más de 200 millones de pesos por el desvío de los fondos.

Al argentino común le cuesta entender… porque tiene que vivir de su trabajo, debe mantener lo que logró tener a través de los años, ya sea un comercio o una vivienda. Ese ciudadano del montón es el que experimenta una profunda desorientación.

Y para completar este intrincado presente, el ciudadano ve que se aproxima una nueva elección, un nuevo momento democrático. Entonces se detiene y piensa, recuerda anteriores momentos democráticos en los que votó, como votó. ¿Lo hizo para que asuma un nuevo gobierno? ¿para castigar al que tenía?  y ahora qué? He aquí la gran incógnita.

Indudablemente todos y en cada uno de los niveles socioeconómicos con derecho a votar, hemos vivido innumerables situaciones extremas, nos hemos sentido defraudados por muchos a los que hemos apoyado, hemos aplicado el “voto castigo”. Estamos siendo gobernados por algo distinto, muy distinto a lo vivido durante décadas anteriores,… es lo que tenemos, es el fruto de aquel castigo que aplicamos a quienes les dijimos basta.

Como tantas otras veces, el futuro está en nuestras manos, el futuro es lo que debemos prever en el presente, el futuro es nada mas ni nada menos que nuestras cosas.

 Entonces queridos ciudadanos argentinos vayamos a nuestras cosas, hagamos caso a aquello que nos advirtió -hace un siglo- aquel inolvidable filósofo que nos supo mirar desde España y vino a Buenos Aires para decírnoslo en la cara (se llamaba Ortega y Gasset).